lunes, 26 de diciembre de 2016

No hay crédito para la oratoria

Aida González | Santiago de Compostela

El Club Debate Compostela nace en el año 2012 en las ondas de un teléfono móvil. Tras el anuncio de la desaparición de la antigua Sociedad de Debates de Competición (SODECO), basta una llamada Compostela- Praga para organizar a un grupo de alumnos en torno a un objetivo común. Se plantea así la creación de una nueva asociación dedicada a promover actividades relacionadas con el mundo del debate y la oratoria en la Universidad de Santiago de Compostela. Alejandro Pardo, estudiante entonces del Grado en Psicología, toma las riendas del proyecto como primer presidente del Club.  Ese mismo mes de septiembre, los veteranos de la oratoria gallega salen a los campus a repartir papeletas donde citan a los estudiantes para una jornada de presentación. ¿Su objetivo? Impartir formación y difundir la palabra, nunca mejor dicho, entre todos los miembros de la comunidad universitaria. Cinco años después, resulta imposible negar que el esfuerzo de Pardo y compañía ha merecido la pena. Las directivas posteriores, encabezadas por Laura Placer (Grado en Periodismo), Alberto Escobar (Grado en Derecho), Iván Olmos (Grado en Comunicación Audiovisual) y María Táboas (Grado en Derecho) han sido testigo del reconocimiento de una serie de méritos tanto nacionales como internacionales. El primero en llegar, a finales del curso 2012- 2013, fue el campeonato en el X Torneo Nacional InterCEU, que tuvo lugar en la Universidad CEU San Pablo de Madrid. A este se sumaría, en septiembre de 2013, el Torneo Internacional de Debate Escrito, que fue ganado por tres estudiantes compostelanos. No será hasta abril de 2015 cuando el viento del InterCEU vuelva a soplar por Compostela, llegando esta vez la victoria desde la universidad CEU Abat Oliba de Valencia. Ni siquiera un año después, el Club Debate Compostela se proclamaba Campeón del II Torneo Nacional del Club Debate Universitario CDU de Córdoba, victoria a la que seguiría, en mayo de este mismo año, la conseguida en el Torneo Nacional de Novatos Tres Culturas, celebrado también en la ciudad sureña. Por último, en noviembre de este mismo año llegaba a la capital gallega la última de las alegrías, de mano del equipo que resultó vencedor en el I abierto de Debate Parlamentario organizado por la Sociedad de Debates UAM, en la Universidad Autónoma de Madrid.
Sesión de formación en la Facultad de Derecho| Aida González

Detrás de esta retahíla de triunfos se encuentran una serie de actividades formativas enfocadas a las disciplinas del debate académico y parlamentario. Con la formación en los distintos modelos como base, cada mes de octubre y febrero arranca una Liga Interna que congrega a casi cien estudiantes de los distintos grados de la Universidad. Durante semanas, los equipos entrenan casi a diario para mostrar el mejor rendimiento posible en la competición, que acostumbra a tener como premio la participación en un torneo a nivel nacional.  Sin embargo, hay un matiz que ensombrece este panorama de esfuerzo y excelencia universitaria, y es que los miembros del Club Debate Compostela no reciben créditos por parte de la USC como reconocimiento al mérito de su participación en todas las actividades académicas que acumulan durante el año. Algo que lamenta con sarcasmo la bicampeona nacional Paula Rodríguez, del Grado en Medicina: "aeróbic tiene créditos y el Club Debate Compostela, no". Las consultas con rectorado al respecto han venido concluyendo en que el problema radica en la imposibilidad de cuantificar las horas dedicadas por el alumno a la actividad -criterio que impone Bolonia-, algo que sí se puede hacer, por ejemplo, en el caso de la actividad deportiva. En la opinión de Rodríguez, "posiblemente uno de los motivos por los que Debate no da créditos es porque es algo que no gestiona la USC, sino que lo gestionan estudiantes, y eso no les mola". Algo que resulta curioso, añade, "cuando precisamente hoy en dia se supone que se debe estimular el que seamos personas autonomas y emprendedoras. Así, lo que hacen es desmotivarlo, cuando además estamos teniendo exito y llevando el nombre de la usc por ahí, y aún por encima, de forma autónoma. Yo entiendo que las horas son difíciles de contabilizar, pero no tiene sentido que la usc de créditos por ir a una competición nacional con el equipo de futbol y no lo dé por ir con el de debate."

Entre el profesorado de la USC podemos encontrar una serie de colaboradores que se mantienen en contacto con el Club Debate Compostela desde sus inicios. Pocos, pero fieles. Entre ellos se encontraría Elena Vázquez Cendón, profesora en la Facultad de Matemáticas y otrora vicerrectora. Al ser preguntada por su valoración al respecto de la ausencia de créditos por la participación en las actividades del Club, Elena responde tajantemente a favor de la entrega de los mismos. "Pienso que por ser una acción transversal en el número de facultades implicadas. Por la diferencia de cursos de los estudiantes, y por trabajar varias competencias presentes en todos los planes de estudio,debe de ser reconocida curricularmente y economicamente."

El panorama cambia una vez atravesadas las fronteras de la comunidad gallega. Alrededor de la Península, diversas universidades encuentran maneras de gestionar el asunto, de modo que sus estudiantes sí pueden obtener reconocimiento oficial por sus méritos académicos en este campo. En la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, los alumnos que participan en la Sociedad de Debates optan a 1,5 créditos ects por participar durante todo el año, aunque, tal y como afirma Marcos Nogales, becario del último Torneo Nacional alojado por la casa, "es complicado conseguirlos".  "Hay formación todos los miércoles, se suele pasar hoja de firmas y son 2 horas y media aproximadamente cada semana. Y luego, participación como staff en los torneos o actividades propuestas..."  De todos modos, Nogales reconoce que "son pocos créditos en comparación con otras actividades que suponen menos". Pese a todo, encuentra un lado positivo al afirmar que, gracias a esto, "se ve que la gente que está en debates está por debates y no los ects". En la Universidad Politécnica de Valencia, por otra parte, existen dos vías de reconocimiento. Tal y como afirma Daniel López, antiguo miembro de su Sociedad de Debates, "la asociación y delegación de alumnos están muy relacionadas, y desde delegación se gestionan los créditos por haber colaborado en torneos de staff o similares".  Respecto a los créditos por participación, "se confirma desde delegación que has realizado la actividad y los gestiona cada quién en su escuela correspondiente". Con la aparición de la llamada Generación Espontánea, un centro vinculado a delegación y rectorado para gestión de las distintas asociaciones, se abre la puerta a que los propios miembros de la asociación certifiquen la participación, requisito indispensable para gestionar los créditos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario